Linkin Park en Monterrey

En Vivo #12


Evento:Linkin Park
Lugar:Estadio Banorte. Monterrey, N.L.
Fecha:5 – Febrero – 25

Por fin llegó el día que pensamos que nunca iba a llegar. No solamente Linkin Park está de regreso (y en su segunda gira en menos de cinco meses), sino que también estuvieron en Monterrey después de casi diez largos, muy largos años. Creo que no es necesario entrar en muchos detalles de lo mucho que pasó durante este tiempo, así que lo resumiré en que el gran Chester Bennington se nos adelantó, sus compañeros pasaron años sin saber el rumbo que debía tomar la banda y, después de un tiempo, encontraron a Emily Armstrong como reemplazo de su antiguo vocalista (y a Colin Brittain como reemplazo de su antiguo baterista Rob Bourdon, pero digamos que eso no llamó tanto la atención). Si bien algunas personas siguen renuentes a escuchar este Linkin Park 2.0, en mi opinión, y como ya lo he dicho en otras ocasiones), el grupo era tanto de Chester como de todos los demás, así que… bien por ellos. En fin, ya he hablado muchas veces de este tema, así que ya no lo volveré a hacer… hasta la próxima vez que hable de Linkin Park. La siguiente es mi pequeña crónica de lo que fue volver a ver a Linkin Park después de diez años, de una gran tragedia y de un gran resurgimiento.

Todo empezó el miércoles 5 de febrero, en un aniversario más de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Acordé con mi camarada que nos veríamos a las siete en punto en una de las cafeterías del Tec para por lo menos ver el primer tiempo de los rayalácticos en su aventura por Canadá. AFI, el grupo abridor, empezaba a hacer lo suyo a las 7:45, pero la verdad es que, aunque tenía todo para serlo, nunca fui emo, así que si me los perdía no pasaba absolutamente nada. Aparte Miss Murder iba a ser la última como quiera.

Obviamente, a las siete en punto estaba saliendo de mi casa dispuesto a encontrar un buen lugar para estacionarme por las calles cercanas al Estadio Banorte, la Casa de los Borregos. Tardé como veinte minutos nada más en lo que encontré un lugar que, si bien su ubicación era más que excelente, no había necesidad de que costara 200 pesos, la calle es pública, ¡maldición! Pero bueno, caminé hacia la cafetería, vimos que no estaban pasando el juego de hockey del cinco veces heroico Club de Futbol Monterrey y, como no teníamos nada mejor que hacer, nos fuimos a ver a AFI.

Una de las ventajas de que haya conciertos en el Estadio Banorte, la Casa de los Borregos (es el nombre más ridículamente largo para un estadio, y por lo mismo no puedo dejar de decirlo), es que los accesos son pues… ora si que muy accesibles. Entramos y a los dos minutos ya estábamos en nuestros asientos. Ya había comenzado AFI, pero como quiera decidimos ir a explorar las opciones gastronómicas y la mercancía oficial. De lo primero no había muchas opciones. Había un lugar de boneless con papas a 200 pesos (lo mismo que estacionarme donde lo hice, te pone a pensar), unos hot dogs para los cuales se tenía que hacer una fila interminable y, por alguna razón, marquesitas, de esas tradicionales del sur de la República. Compramos marquesitas.

Por otro lado, ver la mercancía oficial fue una experiencia extraña. Llegamos ahí como a las ocho y noté que no había casi nada de Linkin Park, casi todo era de AFI. Pregunté qué estaba pasando y resulta que a esa hora de la noche, en ese lugar muy escondido, ya se habían agotado las camisas de Linkin Park. Como quería comprar algo (así es uno cuando le llega la quincena), puse mi atención en unos imanes que señalaban las ciudades de México en las que se presentaría la banda, uno por ciudad. Obviamente, los imanes de Monterrey ya se habían agotado, así que tuve que conformarme con uno de la Ciudad de México, puaj (es broma raza, no puaj).

Volvimos a nuestros asientos para, ahora sí, ver el espectáculo. Llegamos justo para escuchar Love Like Winter, que para mí se podría llamar «la canción de AFI que no es Miss Murder». Después tocaron varias canciones más, Davey Havok, el cantante, dio el aviso de que Adam Carson, el baterista, estaba cumpliendo años (cincuenta, ni más ni menos) y hubo felicitaciones, tocaron Silver and Cold, que al escucharla recordé que esa también ya la había escuchado y, para cerrar, Miss Murder, obviamente. Aunque no sea lo mío, no tengo nada malo que decir sobre AFI. Lo que hacen lo hacen bien y eso es más que suficiente.

Después de que se bajaron del escenario solamente quedaba esperar unos minutos más para, por fin, ver a Linkin Park. Así lo hicimos hasta que, de repente, empezó a sonar Vicente Fernández cantando el Corrido de Monterrey. Estuvo interesante y entiendo que fue intencional, porque por ahí leí que en Guadalajara se pudo escuchar a Chente cantando El Rey. Me pareció agradable ese toque que nadie pidió y nadie esperaba, se agradece la atención al detalle. Minutos después, se apagaron las luces y se escucharon algunas notas que recordaban a Burn it Down. Posteriormente aparecieron algunas siluetas en el escenario y empezó el intro del clásico Somewhere I Belong. Gran forma de empezar el concierto, y aún más considerando que la siguiente canción fue Crawling. Linkin Park estaba de regreso, y había empezado con todo.

¿Qué puedo decir que no sea súper obvio? Los integrantes de Linkin Park estaban en su punto, todas las canciones sonaban igual que en sus versiones de estudio, aunque definitivamente no era playback. La voz de Emily Armstrong es impresionante, suena lo suficientemente similar y lo suficientemente diferente a Chester al mismo tiempo como para evitar que parezca una imitación sin cambiar mucho el estilo, como también ya he dicho anteriormente. Y el increíble Mike Shinoda sigue siendo tan cool, carismático y genio creativo como siempre. Afortunadamente el público también favoreció que el concierto fuera épico, con un lleno casi total y cantando a todo pulmón casi todas las canciones.

Tuve que incluir el «casi» porque, increíblemente (o no), el álbum que tuvo más representación durante el concierto fue From Zero (2024), su álbum de regreso. Era poco probable que el total de la gente cantara a todo pulmón esas canciones, así como también era poco probable que la gente respondiera cuando el buen Mike apuntaba el micrófono hacia el público durante Remember the Name, el «cover» de Fort Minor. Tal vez no sabe que esa canción nada más fue exitosa en Estados Unidos.

En fin, aparte de las muchas canciones de su nuevo álbum, tocaron puro maldito clásico. La que querías que tocaran, la tocaron, te lo aseguro. Nomás como muestra, no tocaron ni una sola ni de The Hunting Party (2014) ni de One More Light (2017), los últimos dos álbumes con Chester y, probablemente, los menos exitosos. Además, después de Faint aplicaron la de hacer como que ya se iban (que en términos técnicos se le dice encore), y realmente no sabía cuáles iban a tocar cuando regresaran, porque en general ya habían tocado todas las obligatorias. No se me ocurrió que iban a cerrar con Bleed it Out, con la cual han cerrado todos sus conciertos por los últimos casi veinte años, y además de esa tocaron Papercut y From the Inside, esta por primera vez desde el regreso de la banda.

Después de casi dos horas de diversión, Linkin Park ahora sí dijo adiós. Apenas se prendieron las luces y partimos; unos veinte minutos después ya estaba en mi casa. Creo que al final sí valieron la pena los 200 pesos. En conclusión, el concierto me pareció muy bueno, tal vez hasta mejor de lo que esperaba. Era ventaja que me sabía la letra de más de la mitad de las canciones y que la única que no reconocí inmediatamente fue Lost, que sabía que existía pero que nunca había escuchado. Tal vez lo que pudo haber hecho que estuviera todavía mejor sería incluir un poquitín más de canciones que no hayan sido lanzadas como sencillos. Sinceramente no los culpo, no vas a hacer una gira del regreso con una nueva vocalista para tocar cosas que salieron exclusivamente para el club de fans o algo parecido, pero espero que en su siguiente gira ya toquen cosas como Blackout o Nobody’s Listening… que no han tocado en diez y veinte años, respectivamente. Qué les digo, cosas de gente que ha sido fan por veinticinco años.

Mi calificación final es…

Cuatro estrellas.

4/5
#NoMeArrepientoDeNada

PD

¿Sabían que el San Luisito que se menciona en el Corrido de Monterrey se refiere a la Indepe? Al parecer a principios del Siglo XX, la mítica colonia Independencia era conocida con ese nombre. Quién diría que nacer en la Indepe te hace súper regio o algo así.

2 comentarios sobre “Linkin Park en Monterrey

Replica a Plastilina Mosh en Monterrey – IDOQI Cancelar la respuesta