De Catálogo #33

| Fecha de lanzamiento: | 28 – Octubre – 2013 |
| Productor: | Arcade Fire, James Murphy, Markus Dravs |
| Duración: | 75:09 |
El 13 de febrero de 2011, en la entrega de los Grammys de ese año, pasó lo impensable. En la categoría de Álbum del Año, entre cuyos nominados se encontraban Recovery de Eminem, Need You Now de Lady Antebellum (que agradezco que no haya ganado), The Fame Monster de Lady Gaga y Teenage Dream de Katy Perry, el ganador fue The Suburbs de Arcade Fire. Tras años y años de ser amados por los críticos y de tener un grupo de fans no muy numeroso pero muy pasional, lograron romper la barrera del «mainstream» ganando el premio más importante en una ceremonia muy conocida por premiar más lo comercial que lo artístico. La banda estaba en el momento cumbre de su carrera, y su siguiente álbum automáticamente pasó de ser muy esperado a ser uno de los más esperados, que no es lo mismo.
Mientras tanto, Win Butler y Régine Chassagne, el matrimonio que es el corazón de la banda, disfrutaban de su éxito visitando Haití, la tierra de la familia de Régine. Las manifestaciones artísticas y culturales que vieron durante su viaje les sirvieron como inspiración para lo que sería su cuarto álbum de estudio, el sucesor de The Suburbs. Si bien inicialmente la grabación se haría en el estado de Louisiana, posteriormente se trasladaron a Jamaica, supongo que para seguir absorbiendo el espíritu caribeño. La grabación se llevó a cabo en un «castillo» abandonado, construido en 1979. Además, eligieron como productor a James Murphy, la mente creativa detrás de LCD Soundsystem. Arcade Fire estaba decidido a hacerte bailar.
Tras anunciar la fecha de lanzamiento de su nuevo álbum en un tweet arbitrario como respuesta a un fan y luego empezar la campaña promocional formal por medio de la aparición de un logo en forma de graffiti en las calles de algunas de las principales ciudades del mundo, por fin, el 28 de octubre de 2013 fue lanzado Reflektor. Al final no solamente estuvo inspirado en la cultura haitiana, sino que es un álbum doble (que podría caber en uno solo sin problemas) y un álbum concepto basado en la historia de Orfeo y Eurídice (la portada es una escultura de Rodin de esos dos seres mitológicos), pero con base específicamente en la película Black Orpheus de 1959, y también en el ensayo Two Ages de Søren Kierkegaard. Es curioso que hayan decidido basarse en estos conceptos y al mismo tiempo hacer música más bailable, pero bueno, quién soy yo para juzgar.
La primera mitad del álbum comienza con el clásico que le da nombre al álbum, el cual si sigues superficialmente a la banda sabes cuál es, una excelente canción en la que se muestra el nuevo estilo dance que buscaban con James Murphy de productor, muy alejada de The Suburbs, y con una aparición muy breve del gran David Bowie. No diría que el resto de las canciones de esta mitad se parecen a Reflektor, pues We Exist, Normal Person, Joan of Arc y You Already Know se pueden describir como buenas canciones de rock alternativo, nada muy experimental pero nada mal tampoco, aunque sí se siente como que nada más «están ahí», if you know what I mean. Por otro lado, Flashbulb Eyes y Here Comes the Night Time I suenan muy festivas, las más caribeñas del álbum, digamos, y por lo mismo la primera me parece excelente y la segunda muy buena. He visto algunas de esas listas que «rankean» las canciones de una banda de la peor a la mejor y generalmente Flashbulb Eyes aparece dentro de las diez peores de Arcade Fire, pero estoy en total y completo desacuerdo, TOTAL Y COMPLETO DESACUERDO.
Para la segunda mitad como que se pierde la «cohesión» de las canciones, a pesar de que están más relacionadas al concepto de Orfeo y Eurídice. Se puede decir que esta mitad solamente tiene cuatro canciones, pues Here Comes the Night Time II es más como un intro a la sección y Supersymmetry es una canción tipo ambient o algo así que es más como un outro. Awful Sound (Oh Eurydice) e It’s Never Over (Hey Orpheus), como lo indica su nombre, son las que más tocan el concepto de esos dos enamorados y las que más se parecen al estilo inicial de la banda. Si conoces el mito, It’s Never Over te puede pegar de formas que no esperabas. Porno tiene un beat muy artificial que no se parece en nada a alguna otra canción de Reflektor, pero una vez que te atrapa el ritmo se te va a quedar en la cabeza por un buen tiempo. Esta canción trata sobre la objetivización de las mujeres, muy relevante pero también muy irónico. De cualquier forma me parece una canción excelente.
Continuando la segunda mitad, debo decir que qué maravillosa es Afterlife. Arcade Fire tiene algo con sus penúltimas canciones, pues casi siempre (énfasis en casi) dejan lo mejor para ese lugar. No sé cómo describirla exactamente, pues suena como muy etérea, pero al mismo tiempo muy bailable, pero al mismo tiempo muy profunda, pero al mismo tiempo muy vaga. La letra por sí sola no dice mucho, pero si alguien te pregunta que a dónde se va el amor cuando deja de existir pues… qué cosas. Sin duda es el punto cumbre de Reflektor y una de las mejores canciones de Arcade Fire, no por nada es de las únicas dos canciones del álbum que se siguen tocando en vivo más o menos seguido.
Las reacciones al lanzamiento de Reflektor no fueron las esperadas. Generalmente se decía que era muy largo y que la música dance no quedaba con el estilo de Arcade Fire. Por primera vez desde su debut, un álbum de la banda no era amado universalmente por la crítica. Es más, era la primera vez que uno de sus álbumes bajaba del 88 en Metacritic, que vaya que te dice algo. Por alguna razón, también se criticó el código de vestimenta no obligatorio que implementaron para su gira, pues se alentaba el asistir con ropa formal. Innecesario, pero ignorable, a mi parecer. El punto es que empezaban a aparecer las primeras fracturas en el pedestal de la banda, lo cual trajo consecuencias para las expectativas de todo lo que harían más adelante.
Para mí, Reflektor es un excelente álbum (mejor de lo que recordaba, sinceramente), aunque sigo pensando que es el segundo peor de Arcade Fire (y el peor hasta hace unos meses). El que esto sea de lo peor de la banda es una prueba de la calidad del resto de su discografía. En resumen, el primer disco tiene mayor «cohesión» entre canciones, aunque a mi parecer no tienen tanta relación con el concepto, mientras que en el segundo es exactamente lo contrario, pues hay canciones que explícitamente mencionan a Orfeo y a Eurídice, pero como que suenan muy diferente unas de otras. De cualquier forma, el paquete completo es muy recomendable, pues se incluyen algunas de sus mejores canciones, como Reflektor y la hermosa Afterlife, así que recomiendo ampliamente que le des una oportunidad.
Mi calificación final es…
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| 4/5 Excelente álbum, aunque Arcade Fire tiene mejores. |
PD
Aunque la lista de canciones dice que la primera mitad inicia con el clásico que le da nombre al álbum, su versión física tiene una peculiaridad. Si reproduces el CD en un dispositivo que pueda rebobinar, y rebobinas unos segundos al inicio de Reflektor, ¡BOOM!, resulta que hay «música» antes de que empiece la primera canción. En términos técnicos, hay música en el «pregap» del CD. En fin, esta «canción» se llama Reflektive Age y se compone de fragmentos del resto de las canciones del álbum pero en reversa, está… interesante, se parece a Supersymmetry.

