De Catálogo #17

| Artista: | The Strokes |
| Álbum: | Room on Fire |
| Fecha de lanzamiento: | 28 – Octubre – 2003 |
| Productor: | Gordon Raphael |
| Duración: | 32:15 |
Lo habían logrado. Ante una fuerte ola de pop adolescente y nü metal, y contra todos los pronósticos, esos cinco jóvenes neoyorkinos habían salvado el rock. El lanzamiento de Is This It (2001), su álbum debut, había catapultado a The Strokes casi instantáneamente del underground de Nueva York al olimpo de la cultura alternativa. Su look desenfadado era imitado por una gran cantidad de jóvenes que buscaban alejarse de lo que el mainstream les ofrecía. Si bien no fueron los primeros, sirvieron como punta de lanza para una escena que marcaría el inicio del milenio. Sin embargo, al momento de grabar su segundo álbum, probablemente pasaron por su mente preguntas como ¿qué sigue de aquí? ¿Cómo avanzar después de crear lo que algunos comparan con un evento que ocurrió 2001 años antes? Unas sesiones fallidas con Nigel Godrich, productor de Radiohead, los convencieron de regresar con Gordon Raphael, productor de su álbum debut, para buscar las respuestas.
Unos meses después respondieron con Room on Fire, lanzado en 2003, el cual cargó con la pesada loza no solamente de evitar la maldición del segundo álbum, sino también, como ya mencioné, de ser la secuela del clásico instantáneo de dos años antes. El contar nuevamente con la colaboración de su amigo Gordon sirvió para aminorar un poquitín los riesgos y no modificar mucho la fórmula de Is This It. Si no está roto… ya saben. Sin embargo, el álbum no es simplemente una calca de su antecesor, sino que tomaron lo que ya habían desarrollado y le dieron unos giros para convertir su sonido en algo más complejo, sin dejar de ser sencillo y accesible, cualidades por excelencia de la música de The Strokes.
El álbum incluye dos de los grandes clásicos de The Strokes: Reptilia y 12:51. Estas dos son un ejemplo de las diferencias entre Is This It y Room on Fire, pues, a pesar de que tienen el sonido tradicional de la banda, es complicado imaginarlas compartiendo espacio junto a Last Nite, Someday y Barely Legal. Son parecidas, pero no demasiado. La voz de Julian en Reptilia, junto con la fuerza de los instrumentos, suenan más agresivos y oscuros que casi cualquier cosa salida del álbum debut, mientras que 12:51, primer sencillo del álbum, es mucho más alegre, con unas guitarras que, si no pones atención, podrías confundirlas con teclados o sintetizadores.
Pero Room on Fire no se resume en estos dos éxitos, sino que también incluye canciones como Automatic Stop, con un sonido parecido a una versión The Strokes del reggae, Under Control, una de las favoritas de los fans para escuchar en concierto, o Meet Me in the Bathroom, una muy buena canción que sirve como título para EL libro sobre aquella época en la que Nueva York era el centro del universo alternativo. The End Has no End y I Can’t Win son dos canciones excelentes que tienen ese sonido peculiar de todas las canciones finales de un álbum, eso que las hace sonar como un cierre de algo. Probablemente no se decidían y pusieron las dos al final, pa’ no errarle, haciendo un «Retorno del Rey», como mencioné hace tiempo.
Para encontrarle el lado negativo al álbum es necesario hacer comparaciones, tanto con Is This It como con lo que The Strokes lanzó posteriormente. No puedo decir que alguna de estas canciones es mala, pero sin duda hay unas mejores que otras. You Talk Way Too Much está ahí nada más, no es mala pero sí me parece algo irrelevante, mientras que, así como hay un sonido peculiar para canciones de cierre, también lo hay para canciones de inicio, y What Ever Happened? es buena, pero, en mi opinión, es la peor primera canción de cualquier álbum de The Strokes.
Siempre es complicado crear el sucesor de un álbum exitoso, y en el caso de los «salvadores del rock», esta era una tarea casi imposible. Después de su lanzamiento, los críticos que esperaban una nueva revolución no les perdonaron el que, hasta cierto punto, Room on Fire sonara como Is This It 2: La Venganza. Este tipo de comentarios se convertirían después en algo cotidiano para The Strokes pues, el no alejarse de su sonido les trajo críticas, pero el alejarse demasiado de ese sonido en lanzamientos posteriores tampoco fue bien recibido. En un futuro hablaré más sobre esto, pero, para concluir, puedo decir que, si bien Room on Fire no es el álbum que más escucho de The Strokes, no deja de ser excelente, incluye algunos de sus más grandes clásicos y, sin duda, no es la copia que por ahí te quieren hacer creer.
Mi calificación final es…
Cuatro estrellas.
![]() |
| 4/5 100% recomendable |
PD
Veces que aparece «Room on Fire» en esta reseña: 5
Veces que aparece «Is This It» en esta reseña: 5
Te pone a pensar.


[…] buscar un sonido diferente al de su clásico Is This It (2001). Sin embargo, si su segundo álbum, Room on Fire (2003), no recibió las mejores críticas por parecerse mucho a Is This It, First Impressions of Earth […]
Me gustaMe gusta